lunes, 17 de abril de 2023

KARRANTZA buruan eta gogorapenak mundura (I)

Nekane maitea Pablo Zapata idazlearekiko saio batean

Estuve unos  años  en un  proyecto ACEX. No daba  clase. Llevaba la  liburutegi  escolar que ofrecía  alternativas de  ocio al alumnado del CEIP Kontxa en los  recreos matinal y  post-comedor, realizaba  actividades  extraescolares y el huerto  escolar. A raíz de  ello, conocí a varios  escritores que participaban en  "La  Aventura de leer", cuyos libros leían los niños y niñas de Karrantza y, en  ocasiones,  nos  visitaban. 

Uno de ellos  fue  el navarro de San Martin de Unx Pablo Zapata (Bensuf el relojero, Balabilú, La casa  de  vino y otros  cuentos...) y que  había  escrito un libro  cuyo título me  encantaba... Historias de un niño  de  pueblo. (Creo  que  por  eso  quise  conocerle).

Y  fue  en una  de  esas  sesiones cuando le hice  esta  foto a Nekane, una niña encantadora, con un imán  en  su  triste sonrisa y muchos secretos en  su mirada. (Llevaré no sé ni  cuantos  años  sin  verla, a no ser  a través  de sus  RR SS) Podré olvidar muchas  cosas  de Karrantza, pero  a Nekane  siempre la  recordaré y siempre desearé  que  sea  feliz, muy feliz.

...(Nekane, behin hau irakurriz gero, emaiozu besarkada  handi bat zure nebari, Mai. Berataz ere gogoratzen naiz).

El  Sucesoko Josu nirekin beti primeran!

Si miramos al  cielo, vemos nubes. Podrá haber muchas nubes, pero todas  son  diferentes. Si  vamos al hayedo de La  Calera  del Prado, mira  que  allí  hay  hayas, sí, cada  cual más bella, cada cual más majestuosa, pero no hay  dos  hayas iguales. Entonces, muchas veces me he preguntado por qué  damos la misma  clase  para  todos los  niños-as, como  si  todos  fuesen  iguales, como  si  todos  entendieran lo mismo,  como  si a todos les interesara  la misma explicación y  supieran  resolver el mismo problema. No hay  dos niños  iguales. Todos son  diferentes. ¿Por qué  no lo tenemos en  cuenta?

No sé  lo que los niños y niñas de  Karrantza  habrán  aprendido  de mí,  no  sé   si les  habré  enseñado  algo, mucho o poco, pero  yo  sí  que  he  aprendido  de  ellos y  ellas, he  aprendido  lecciones  que  no  encontré  explicadas  en ningún libro de  texto.

Cuando  tienes  en  clase  a un niño  como  era  Josu, al  que  le  debes  exigir,  le  riñes  y hasta  le  castigas  a  veces,  pero  luego  ves  cómo te  sonríe,  y  sientes  cómo  te  quiere... entonces,  es entonces cuando  te  das  cuenta de que tu  clase  se  debe convertir  en bosque de hayas  y  cielo  de nubes.

También llevo  años  sin ver  a  Josu. Y  ya ni le  conocería  si le  viera. Ahora  ya  será  un veinteañero o un millennial... pero  creo  que  si él me  viera  a mí por  ahí,  vendría a  saludarme con  cariño. ¡Ojalá  suceda! Tengo  guardado un  abrazo para  él.

...(Josu, inoiz hau irakurtzen  baduzu, zure  amari, Ana, eta  zure anaiari, Andoni,  nire  besarkadak helarazi, mesedez).
Beñat, Izaro eta  Aitana.

La  vida  es un  columpio. 
Te impulsas,  te  balanceas  y te mueves 
robándole su  sitio  al aire. 
Subes y  bajas.  
Bajas y  subes.
Nunca  estás  siempre  arriba
y jamás debes quedarte siempre abajo.  
Avanzas y  retrocedes. 
Recuperas después  de  haber  retrocedido. 
A veces, y tristemente, solo.  
En ocasiones, y  afortunadamente, en  compañía.
Puedes saltar pero  sientes  vértigo.
Atrévete a saltar y podrás llegar lejos.
La vida  es un  columpio.

Dasha eta  Aimar

Lees una noticia de la  escuela y  en  muchas  se  habla  del bulling.
A mí, algunos  niños  de  mi clase, me llamaban  DUMBO.
Otros murmuraban que  era hijo de un  borracho  
o que  mi padre estaba  en la  cárcel.
Nadie me  dijo  que  me  estaban haciendo bulling.
Nunca  sentí  que  me hicieran bulling.
Simplemente  no  existía (oficialmente).
Yo no  era lo  que  ellos  decían.
Yo  era lo  que  yo me sentía.

Al bulling  le hemos  abierto las puertas los adultos,
porque un  día los niños  se  dieron  cuenta  de que  somos envidiosos, egoístas, arrogantes, falsos,  acaparadores, mentirosos, 
insolidarios, crueles, radicales, egocéntricos, irrespetuosos...
y decidieron imitarnos.

¿Acaso   les premiamos por ser buenos  compañeros,
honestos, nobles, humildes y  sinceros,
leales, cariñosos, generosos y ondear la bandera  del  respeto?

Cuando los  adultos  seamos buen ejemplo,
los niños  dejarán  de  besarse  en  el  espejo.

Oier Ur Festan!
Fui maisu  de  su  adorable  amatxu y se notaba por la  manera  en  que él me miraba,  me hablaba y me trataba. Lo pensé  tantas  veces.
Yo tenía un  reto, un  sueño: "El  Mato", pero  era un  sueño irrealizable.
Una  tarde  cogí un  hacha y  fui allí  a descargar mi  ira. Oier y  dos  de  sus  amigos se creyeron mi  sueño  y  empezaron  a   trabajar  conmigo. Así  empezó  todo.
El  sueño nunca  se  cumplió, pero la noche  fue muy larga y soñamos  muchas  bonitas historias  con la  ayuda de los niños y niñas  de Karrantza  que  heredaron  el entusiasmo de  Oier, Yael, Pane...
Cristian eta  Asier
Nire lankide maiteak, urtetik urtera, Kontxako  sukaldariak.

Caminando...
me he  tropezado  con personas que sabían mucho, 
pero  que  se  creían  que  sabían  todavía mucho más,
y, en  realidad,  sabían muy poco, apenas  nada.
Y, caminando...
he  conocido a personas que valiendo mucho,
eran  trataban  como  si no  valieran   casi nada,
y,  en  realidad,  tenían  un  valor  incalculable.

Me senté a tomar  un  café  con las  segundas
y ya nunca  quise volver  a caminar.


Existen ladrones  de  bancos, que roban el  dinero y no lo sabe ni gastar.

Existen ladrones de joyas, que roban relojes, pulseras y  diamantes que  no pueden lucir.

Existen ladrones de niños, que  roban su infancia en un  acto  de  crueldad.

Existen ladrones  de libros, que  aunque lean no podrán  entender.

Existen ladrones  de sueños, frustrados que ni  tan  siquiera  saben  soñar.
Urak dakarrena, urak  darama.
La  Senda  del  Guarda

Angel eta biok.  Nire ustez, paregabea.

De una madre  encantadora, un  hijo  adorable. Lo he  comprobado tantas  veces. Conocí  a  Angel  siendo muy tímido, se le ponían los papos colorados cuando tenía  que  contestar a  una  pregunta,  no le  salían las  palabras, le temblaba la piel... y le  vi  convertirse  en un humorista que  nos  hacía   llorar  de la  risa. Increíble.  

Muchos lo habréis  visto y escuchado. Merece la pena reponerlo...

sábado, 15 de abril de 2023

Zierbena eta Sestao, txapeldunak Bizkaia Cup Frontenis

Jesús Yagüe y Cristian Flores/Eder Hernández se quedan con la txapela de Bizkaia Cup Frontenis  categoría "A", tras remontar  en la  final ante sus  compañeros  de club, Aitor Gofinondo-Ibon Ayesta.


¿Favoritos?  Es arriesgado pronosticar resultado  final  cuando juegan parejas de un mismo  club, porque  en los  derbis pasan, habitualmente,  situaciones que se  escapan  de la lógica. No obstante, yo tenía la sensación de que esta  final la iban a ganar los  colorados. ¿Porqué? Pues, porque me parecía que llegaban  en mejor estado de  forma y porque  Gofinondo--Ibon venían de jugar y ganar juntos los  tres últimos partidos, contra parejas de  Getxoko Euskal Pilota Taldea, que  eran parejas con opciones de  estar  en  esta  final y  de, ¿por qué no?, ganarla.

Además, Gofinondo  es  delantero rápido, técnico y  con muy buena defensa en los  cuadros  alegres; mientras que  Ibon Ayesta, experimentado y tranquilo donde los haya, es muy llevador, y posee exquisita técnica, lo que  compensa su falta  de  rapidez al desplazarse.

No es que no  confiara  en las posibilidades  de  victoria  de los  azules. Pero no se me escapaba que  llevaban más de un mes  sin jugar  juntos, por unas vacaciones de Jesús Yagüe y porque las ansias de jugar  aquí y  allá de Cristian Flores no le permiten aplicarse ese refrán tan  castizo de que  con un  culo  solamente  se  puede tapar una  silla.

De  hecho, aunque la lógica  indicara  que  ellos, los  titulares  de  la pareja inscrita, eran los idóneos para  disputar la  final, quizás, la justicia deportiva indicara  que era  Eder Hernández el que  había  hecho más que méritos suficientes  para  vestirse  de blanco en  esta  final, porque  era  él quien había sustituido al ausente  Cristian Flores en  la decisiva semifinal a partido único en Fadura, frente  a Getxo B. De hecho, de las  últimas tres jornadas  de Zierbena E, los titulares y ahora  campeones,  Jesús Yagüe y Cristian Flores, solamente  estuvieron  disponibles  en una jornada  cada  uno.
Quiero decir con esto, que Jesús Yagüe--Cristian Flores son los  campeones, pero Eder Hernández se merece  esta  txapela y la tendrá.
Los  colorados entraron mejor en el partido y se llevaron  el primer joko, con un marcador de 11--08 al  consumirse  el  tiempo de  juego  de 20´.
Y  esa misma tónica  continuó hasta  mediado  el  segundo joko, con los  azules nerviosos y  algo  agarrotados y  con los  colorados dando la sensación de  que  controlaban perfectamente la  situación, con  ventaja de tres tantos  a mitad de  joko.

Y... cuando los  colorados  parecían  caminar  seguros  en busca  de la txapela y los  azules  parecía que  ya  la  tenían perdida, la  tortilla  se  dio la  vuelta, los  colorados  se  fueron  diluyendo y los  azules se subieron a  sus  barbas.
Una falta  de  entendimiento por no hablar enérgicamente, una pelota  que  se envenena, otra  que  va  a  tierra  de nadie, un  acierto del  contrario, o sea,  cosas que  pasan en  los partidos... Y los  azules ganan el  segundo joko  en el último  segundo del  tiempo de juego,  con la  bocina, por 13 a 12.  Empate  a un joko y  al  de  desempate.

Lo  cierto  es que  los  colorados podían haber  sido  campeones y  ganar  por  2 jokos a 0  a  sus  rivales. Pero... esa película ya la he  visto otras veces en frontenis. Los  colorados no  llevaron a  su  casillero  el  tanto nº 25 de los  disputados en  el  segundo  joko y perdieron  el  tanto,  perdieron  el joko y, después, perdieron  el partido.

¿Mérito  de los  azules? Sí, por  supuesto. Jesús  Yagüe se las  jugó,  tuvo  coraje y  tuvo  acierto. Se  dejó  de  tonterías. Hizo lo  que  debe  hacer un  buen  delantero: espero, pensó, remató y  acertó. Y Cristian  Flores, físicamente, es un portento. Esto  también  fue clave.

Resumiendo, los  azules  fueron  de  menos a más  y los  colorados, al  revés,  de más  a menos. Los  azules  ganaron  la  final. Los  colorados, la perdieron.
En  el  caso  del  boliviano de  GalipaCristian Flores,  es  su primera  txapela con  Zierbena, adonde desembarcó en  verano  de  2022, tras  su paso por Sestao Iraila (y  creo  que la  1ª federada también). No  es  el primer  boliviano  que  juega  en  Galipa,  pero  sí  el primero  que  consigue inscribir  su nombre  en  el palmarés  del  club. Me  alegro por él, porque  en  diciembre estuvo a  punto  de  ganar  el  Campeonato de Bizkaia Individual de  Frontenis, en 2ª categoría, pero  se lo  arrebató  un  compañero, "el buscatxapelas" Arkaitz Martinez.

Cristian  Flores está  aportando  al  club y pese  a sus limitaciones  de horarios, entrena y  compite  bastante,  en  frontenis  y  en  trinkete (paleta  goma  argentina). 

Para el  bilbaíno Jesús  Yagüe  era su 6ª  final  con  Galipa y con su  victoria  de  ayer, ya  suma  tres  txapelas  y  otros tres  subcampeonatos en  sus  ya  5  temporadas  en  el  Zierbena.
Mientras se  duchaban, departiendo entre  Unai Sojo y Eder Hernández, los  dos únicos  frontenistas del  club  que  asistieron  a  arropar a  sus  compañeros  en la  final, debatíamos  dónde  había  estado la  clave del  resultado, de la  remontada de los  azules. Y había dos puntos de  vista  similares, pero  diferenciados: concluíamos  que  los  azules  habían  aprovechado  el  hundimiento  de los  colorados,  que  en  el  tercer  joko  sucumbieron estrepitosamente, por 10 a 03, y no nos  poníamos  de  acuerdo en si  en  el  derrumbe  colorado  había  pesado más   el  físico  o la  cabeza.
Jon  Gonzalezek,  Zierbenako Kirol Ordezkaria eta Amaia R-ek, Galipa taldearen partaidea, sari banaketan hartu  zuten parte. Baita Getxoko EPTaren fronteniseko delegatua dena,  Guillermo  Gonzalezek ("Willy"). Fernando  Castrok Bizkaiko Eusko Pilota  Federakuntza (BEPF) ordezkatu  zuen. (Zierbenako  kirol zinegotzia, Unai Elosegi, bertan  egon  zen, baina konpromiso pertsonala  zuen  eta   amaitu  baino lehen alde  egin behar  izan  zuen).

El  festival se inició  con la  final  de categoría  B en la  que  se  enfrentaron  Sestao Iraila A y Getxo C,  con  victoria  de los  de la  margen izquierda  en  dos  jokos (15 a 07 y 15 a 10).
La victoria de Sestao Iraila  fue  merecida porque  estuvieron  más  seguros y  firmes  que  los  de  Getxo,  donde se notó la  juventud de su  zaguero, Dani Garcimartin, un  zurdo  al  que  veremos   en más  finales  en los próximos  años, porque  apunta  buenas  maneras. Ayer  se  le notaba  nervioso, inseguro y no se hizo  con  el  espacio adecuado   en la  zona  cercana  al  rebote  móvil  del  frontón  de   Zierbena. Ahí  se le  fueron  bastantes  tantos. Los  de  Sestao  estuvieron   muy bien, la verdad. El  delantero, Leo Laza, sacó muy bien (clave  en  frontenis) y  el  zaguero, Dennis Bustamante,  defendió   fenomenalmente.

WillyArrien, José  A. y otros  compañeros  de Getxo EPT, que  asistieron a las  finales, trataron  de  animar  y  ayudar  con  sus  consejos al joven  zaguero de  su  club,  pero  es  complicado. Te  ves  ahí por  1ª vez,  ves  que  no  te  salen las  cosas,  que  tus  rivales  están  acertados, miras  al marcador y... ¿cómo  das  vuelta  a  eso?Ánimo y  a por la  siguiente.

Getxo C, txapeldunordea "B" mailan
Iñigo Luja--Dani Garcimartin


Eta... Sestao Iraila A, txapeldun!
Leo Laza--Dennis Bustamante

miércoles, 12 de abril de 2023

Playa La Arena, 1968 (capítulo I)

     Playa La Arena ZIERBENA (1968)     
Hace unos  días, por  gentileza  de Iñaki Citores  Anton, en  el  facebook de Orgullo Galipo, apareció  esta  foto-postal de mi pueblo (en realidad es barrio, pero decimos "pueblo"), la Playa La  Arena (Zierbena).

Me  encantó. Fue  un  regalo  sin precio, pero  con muchísimo  valor para  mí, porque  yo  vi  así  mi pueblo  cuando  era  niño, y lo recuerdo, pero se ha transformado tanto...que  es imposible no emocionarse.

Voy  a  contaros  lo  que sale  en la  foto con detalles...

A la derecha, se ve la  casa de la  familia del doctor Carlos Ladrón de  Guevara,  adosada al Bar Labanda (nosotros le decíamos La Fonda), regentada  por  Felipe Labanda  y  su  esposa Irene. Ese era uno de los tres  bares  de  La Arena  cuando  yo  era  niño, junto al Bar  Juanín (en la zona del Bentorro) y  al Bar  Garmendia (éste ya  en la  zona  de  Muskiz). El Bar  Labanda fue después Mesón Aitona y ahora  es  Maloka.

La  casa de los Ladrón de  Guevara tenía una  altura  menos  que la  de ahora,  sobre las  duchas y  WC de la playa, porque  ahí se levantó una planta más en los  primeros  años  de  la década  de los  años 90,  cuando había un  vacío legal por la  paralización  judicial  de  la  desanexión  de  Zierbena.

Carlos Ladrón de  Guevara me salvó  de morir a los  10 años, por una  salvaje pulmonía. Su  atención urgente cuando mi ama llamó  a su  puerta y  las inyecciones de penicilina me tuvieron una  noche entre este mundo y  el otro, pero  superé la noche  crítica  y  aquí  estoy, contando  esto  que   nunca  había  contado. Mi  madre siempre me lo  contaba y  le tenía  un  aprecio enorme  a  ese  doctor que  no  vivía  aquí, pero  que  veraneaban. Y... yo que  nunca  hablo  bien  de mi padre, he  de  decir  que fue  en  bicicleta  a buscar las  inyecciones y  volvió  con  ellas pronto, mientras mi  tío Ipe  rezaba el rosario para  que mi padre no se  quedara por los bares, perdiera las  inyecciones y se olvidara de que  su hijo  estaba muy mal.
La finca  de los Ladrón de  Guevara rodeada  de  amarillo 
y  señalada por una flecha del mismo  color

Su  finca  estaba  rodeada  de un muro  de piedra y tenía tamarizes (tamarix,  el  árbol del Paseo  de La  Concha,  en  Donostia) con  buenos  troncos por  todo  su perímetro. Los Ladrón de  Guevara tenían tres  hijos de mi  edad, Michel, Covadonga y Carlos. Yo  jugaba  con  ellos a ir  de  tamariz  en tamariz  alrededor  de  su  finca sin  tocar  el  suelo.  No  sé  si  quedará  alguien  de  mi generación  en La  Arena  que  fuera  capaz  de  recordarles  y   recordar  sus nombres, pero yo sí, porque  viví  gracias  a  su  aita. Por  cierto, y lamentablemente,  éramos unos  14  niños en mi generación y  ya  han  fallecido  la  mitad). Siguen vivos  en mi memoria. LOS VIEJOS TENEMOS  HISTORIA Y MEMORIA.

Ya no  quedan muchos  tamarizes en La  Arena, pero   cuando yo  era niño   eran  muy  abundantes, se  aclimatan  bien  a los  suelos  arenosos y  aguantan  bien  los  azotes  de la brisa y  vientos marinos. A la izquierda  del  frontón  del  Maloka hay  dos, que  tendrán unos 20 años, aproximadamente. En la  finca  de los  Iza,  lo que  hoy  es la  Residencia,  había  decenas  de  ellos y  en  mi  casa (donde  en breve  se  abrirá  el  local  de  hostelería  de los  Zabala de  El Puerto,  en  el  centro  del barrio,  también). Había decenas de  tamarizes  dispersos por  Moreo, algunos de los  cuales marcaban alineados  los lindes entre  terrenos;  en  casa  de  la inolvidable Guillerma;  donde  Cayetana y Nicolás Garmendia, donde vivían  Ángel Incera y  su  mujer, Rosa (junto a la puerta  de  acceso de coches, aún  está un  tamariz  de  gran  tronco); en la finca  de los  Richter; en la  que  vivían los  Elosúa... y en muchos  sitios... y  queda  uno   que  tiene una  simbología  especial para mí. Está  sobre la  carretera  que  va  al  Superpuerto, encima de Lastrón. A  esa  finca que  teníamos  en  alquiler,  y a la que  aún  se le aprecian  sus lindes si  miras  desde Itsaslur, iba  yo  de  niño  con la  carretilla a  buscar remolachas y  nabos que plantábamos para  el ganado.
La flecha  amarilla señala  la  finca arrendada a la que  me  he  referido 
y  la  flecha  naranja  marca  el  tamariz.

Para  que  os  hagáis  la idea  exacta,  la  finca  de  los  Ladrón de  Guevara  abarcaba lo  que  ocupa  ahora  el  edificio  de los portales  nº 15 y nº  16,  o sea,  el  bloque  de pisos  en  cuyos  bajos  están  situados el Hondartza, el  Waitaki  y la  recién inaugurado  La Mala  Juana (a  este  edificio le  decimos  el  Edificio Elorrieta, porque lo hizo  este  constructor). Cuando ese  edificio  se  construyó, en  sus bajos  no  había  bares,  eso  fue  años  después,  de inicio, se puso  una  Exposición de  Muebles,  que  atendía  Roberto  Yanes,  de Gallarta. Pocos lo  recuerdan. Los ventanales de  Waitaki, Hondartza y La Mala  Juana son iguales porque eran los  ventanales  originales de la  Exposición  de Muebles  La  Arena).

Para  acabar  con la  finca  de los Ladrón de  Guevara,  quiero  contar  que  tenía una puerta pequeña de madera, que  accedía  a la playa, aproximadamente,  donde  está  hoy  el  acceso a  ese  casa; tenía  otra delante  de la  carretera, frente  a mi casa,  un  doble portón  de  madera,  pintado  de  verde, delante  de  la  cual paraba  el  autobús de la línea  Somorrostro-Santurtzi,  el único  que  había  en  aquel  entonces  y  que  pasaba  por aquí  solamente cuatro o  cinco  veces  al  día. Este  portón y  las ramas  de los tamarizes te  resguardaban  del  viento  y  de la lluvia mientras  esperabas  al  autobús. Por ejemplo, para ir  a  Santurtzi tenías  a las  08:15 h  y  el  siguiente  era  a las  13:15 h; luego,  a las  15:45 h y, después, a las 19:30 h. Lo sé muy bien porque  para  poder  estudiar  fui un usuario  diario y  se me pasaba  medio día  esperando. La  tercer puerta  era muy  grande y  estaba enfrente de la entrada  del  Waitaki, que  mira  a la  ermita, y  allí  tenían un  garaje muy  amplio,  con  herramientas  y  cosas varias. Cuando los Ladrón de  Guevara  dejaron  de  venir,  al hacerse  mayores los  hijos, en  ese garaje se puso una  cervecera,  que  estuvo poco  tiempo, pero  tuvo mucho éxito en verano, porque  la  finca  para  poner mesas para  la  clientela  era  muy  grande. Esa  cervecera  fue  regentada  por un tal Agustín,  que  fue  también  quien  dirigía el  Vivero,  cuyos  restos  aún  se  aprecian bajo La  Bisera (excepcional punto  de pesca), en  el lado  derecho de los  acantilados según miramos  desde La  Arena  hacia  el mar).

Y  delante  de esta  finca,  en la  postal de 1968 se  ve una casa, (señalada  con  flecha  rosa en la imagen  inferior)  rodeada  de  árboles. Es  "mi casa",  en la  que nací el  25 noviembre de 1959,  cuando pasaba  el autobús  de las  13:15 h,  siempre  me  contaban mi  abuela  Rafaela, su hermano  Ipe y mi madre  Tere,  en  el  centro-centro  del  barrio.
     "Mi casa"  señalada por una  flecha  rosa     
Mi recuerdo más lejano  es  que  vivíamos mi bisauela, mi tío Ipe, mi abuela Rafaela, mi padre Julián, mi madre Tere, mi hermana Mari Nieves  y yo. Mi bisabuela murió siendo yo muy niño, pero guardo  su imagen. Mi  infancia la pasé  con  el  resto de mencionados. La  casa venía  de la  rama  de mi  madre,  que  era  la de  Zierbena (mi  padre  era  de  El Pobal, Muskiz), pero, al  final, fue  mi padre  quien  acabó  con  todo: con la  casa,  con la ilusión, con la felicidad  de  todos nosotros...pero bueno,  tengo  miles de  recuerdos y  como me  dijo una vez TINA"estás vivo y lo podrás  contar, que tú has  estudiado".  Eso  estoy  haciendo.

Con  detalles  de  "mi casa" y  su  finca no me  quiero  extender hoy, ya  tendré  tiempo.

     La  finca  de Felipe Labanda marcada en  rojo     
Antes  de cerrar  este  primer  capítulo, quiero  ir  a la  finca  de  Felipe  Labanda,  a  quien  he mencionado  antes. Este  era  un  hombre  emprendedor, tenía La  Fonda y tenía  propiedad  en la línea  de  autobuses,  tan  importante, IMPRESCINDIBLE,   en  aquellos  años para  la  gente  de  estos pueblos.  Su  finca  es la  marcada   con  círculo  rojo y  es  el lugar  exacto  donde  Lucio Povedano,  que  ya  había  construido  antes  los  bloques  21 y 22,  construyó el  edificio de los portales  20 (La  Fábrica de  Juan, Apart-HotelLa  JaymaSkull Bar, para  entendernos y  situaros fácilmente).

Felipe e Irene no  tenían  descendencia. Vivían  aquí  todo  el año. Yo nunca  vi  su  casa por  dentro, pero  sería  muy  bonita,  seguro. Tenían  un  garaje-almacén en la  finca, cuya  entrada  estaba  frente  a la  carretera. Recuerdo  unos  grandes pinos también, alineados, más o menos donde  ahora  está la  entrada  a los  garajes  de  ese  edificio y  en  ellos  se posaban  bandadas  de  gorriones. La  finca estaba  rodeada  de  un muro de 1 m  de alto,  siempre  bien pintado  de blanco,  y  tenía otro metro  superior  de cierre  con  alambrada.

Pocos saben y  pocos  recuerdan lo  que  voy  a contar ahora:

Este  edificio no se  hizo   a la  vez.  Primeramente, se hizo  el portal nº  20 (Skul Bar - durante  años  Cafetería Leomar- y La Jayma), y  la otra  mitad (La Fábrica de  JuanApart-Hotel) no  se  materializó  hasta  casi una  década  después, por  algún  conflicto originado al  construir la  1ª parte  del  edificio, que  solamente  se  solucionó mediante  algún  acuerdo que  favorecía  a las  partes  litigantes.  Lo  que  iba  a  contar  es  que  en la  cornisa negra del  edificio se puso "EDIFICIO IRENE",  en  memoria  y homenaje  a la esposa  de  Felipe  Labanda. Fue una condición para  el  acuerdo entre  Felipe Labanda  y el  constructor  Lucio Povedano. Lo  que  ocurre  que  esas letras se  fueron  despegando  con  el paso  del  tiempo y los  vientos.  Es  triste  que  ambos  estén  ya  muertos y que  el  deseo de  Felipe Labanda  de  que  el  edificio  tuviera   el nombre  de  su  esposa para  recordarla se  haya  perdido. Y... tristemente... eso  ¿a quién le importa  ahora? Me  importa  a mí, pero  yo  sé  que  no pinto nada, no tengo ningún poder. Pero lo puedo  contar. TINA  me  dijo  que lo  contara  todo, para  que   la  gente  supiera. Hoy la inolvidable  TINA  vendría  y  me  daría un  abrazo, orgullosa de  su  vecino  Rober,  el hijo  de Tere.

Por  cierto,  yo  vivo  en el  Edificio Irene, he vivido  20  años  antes  de irme  al  Valle de Villaverde  en la pandemia, y de regresar  al mismo piso de la última década hace un  año ahora... de alquiler, que  ya  sé  que  no  soy  propietario, ni tengo ningún derecho a  voto,  que  ya  me lo  dijeron una vez  en una  de  esas reuniones de comunidad de  vecinos. El lado positivo  es  que  pensé... si no  tengo  derecho  a nada, no perderé mi  tiempo  escuchándole  a éste  pavo hablar  de  tus  humedades  en  su  piso... y  ya nunca más asistí a  una  reunión  de vecinos. Eso  es para  propietarios,  gente  que  tiene, gente  que  sabe... que  se  van a  morir igual  que  yo, pero que  mientras  vivan  se  sienten más  importantes, porque  vas  a comparar  ser propietario  con  ser inquilino...

Felipe Labanda  era un señor  espigado y  delgado, elegante en su manera  de  andar  y  exquisito  en el trato personal. Llevaba   casi  siempre un  sombrero-boina y, a menudo, pañuelo  en la garganta. Usaba gafas y tenía  rostro  agradable,  te miraba a los ojos cuando hablabas  con él, sabía  escuchar y  siempre se le  apreciaba un  atisbo  de  sonrisa. Me  parecía un hombre  con  experiencia en  el trato personal,  culto, educado y  respetuoso. Era un referente  en La  Arena. Nunca  le oí  hablar  mal  de nadie y nunca oía  a  alguien  hablar  mal  de él. A mí,  como hijo  de  este  pueblo (barrio), me duele y me molesta que el nombre de  su esposa Irene no  esté ya  en lo alto  del  edificio. Si  Felipe Labanda  levantara la  cabeza se  enfadaría,  se molestaría, porque él  era un  hombre  de principios, un hombre  de palabra. Creo que las leyes  son leyes, pero injustas o imprecisas, porque   cuando se  heredan los bienes materiales  deberían heredarse también los  compromisos  adquiridos.

Ahora, en  2023, ¿cuántos  vecinos  de  la Playa  La  Arena saben  quiénes  fueron  Felipe LabandaIrene? Pero,  en mi opinión, muchos  de  esos actuales  vecinos  de La  Arena  nunca  serán  tan importantes, ni tan  significativos, ni tan  trascendentes  como lo  fueron  Felipe Labanda Irene para  los  vecinos  de  este  barrio. Por  eso  deberíamos  tener memoria y  preservar sus nombres. Son  historia  de La  Arena. Puedes  vestir traje  y  corbata y trabajar  en Petronor,  pero  si no te  interesa la historia  de tu pueblo   no  dejarás  de  ser un  ceporro, con traje y  corbata y  dinero  en el  bolsillo, pero  ceporro. Felipe Labanda  e Irene  tenían  dinero, sí, pero eran  personas humildes, cercanas y generosas. Eran playeros. Quedan pocos playeros  en La  Playa, aunque la playa  esté  llena  de playeros.

     ¡Qué bonito  era mi pueblo!     

Y ya  que  en  este  capítulo he mencionado   a TINA... (Valentina Martínez),
de  quien podría  estar  escribiendo  días  y  días y no  cansarme...
Tina y  yo, un poquito  encima de  Orbás,  con La  Batería  sobre nuestras  cabezas
(foto inédita, nunca  publicada).

martes, 11 de abril de 2023

Txapela y subcampeonato asegurado

El antiguo Torneo Udaberri (ahora Bizkaia Cup) está dando sus últimos  coletazos  y finalizará tras las vacaciones de  Semana Santa, con las  finales que faltan por  disputarse. Concretamente, en  Zierbena  se  jugarán las de  Frontenis este  viernes,  14  d e abril,  a partir  de las  19:30 h.

En categoría "B", Sestao Iraila A y Getxo C se disputarán la victoria; mientras que  en categoría "A" lo harán las  dos parejas de  Zierbenako Galipa (Zierbena E y Zierbena F). Es por ello  que  titulamos  txapela y  subcampeonato asegurado.

     Jesús  Yagüe (ezkerrean) eta  Eder Hernandez     
En Zierbena "E" ha sido preciso  disponer de tres  frontenistas: el boliviano Cristian Flores y el bilbaíno  Jesús Yagüe partían como titulares, pero Eder Hernández ha tenido que salir al rescate y disputar tres partidos en las últimas jornadas. E incluso  en un partido no pudimos presentarnos, porque ninguno de los tres, ni tampoco los suplentes que  quedaban libres por  reglamento, como Andy Barturen y Javier del Moral estaban  disponibles.
    Cristian Flores Rivera,  el  boliviano  de  Zierbenako Galipa    

      Ibon Ayesta (ezkerrean)  eta Diego  Romero      
En Zierbena F iniciaron la liga el joven riojano Diego Romero y el  veterano Ibon Ayesta, pero tanto Marcos Castrillón como Aitor Gofinondo (que  era el  titular) han  acabado jugado sus partidos y  son  también partícipes de  llevar a  esta  pareja  hasta la  final.
     Marcos Castrillón Vicho, el  vocalista de  BASATI     


Aitor Gofinondo Olazarán

     Ibon  Ayesta  eta  Marcos Castrillón  (behean)    

     Andres Barturen (Andy)     

     Diego Romero,  el joven   riojano de  Zierbenako Galipa     

     Javier  Del Moral     

     DATOS...     

* 40 finales de Frontenis ha  disputado Zierbenako Galipa en  sus  casi  20  años  de historia, la de  este  próximo  viernes  será la nº  41.

* 36 de ellas (37 con la  del  viernes) han  sido en los últimos  cuatro  años   medio, el período  que  va  desde  diciembre  de 2018  hasta  ahora.

* Zierbenako Galipa  tiene 28 títulos  de Frontenis (29  con  el  del viernes próximo) y otros 25 subcampeonatos (26  con  el  del próximo  viernes).

* En 12 ocasiones las  dos parejas  finalistas de algún campeonato fueron  eran  ambas  de  Zierbenako Galipa.   


* Títulos  más  importantes:

- Campeonato  de España 1ª categoría (2021)

- 2 Campeonatos Euskal Herria División de  Honor (2020 y 2022)

- 4 Ligas Vascas (2019, 2020, 2021 y 2023).

- 3  Campeonatos de  Bizkaia de  Clubes  1ª categoría (2019, 2020 y 2021).

- 3  Bizkaia Cup  de  1ª categoría (2019, 2021 y 2022)

- 2 Campeonatos de Bizkaia  Individuales  de 1ª categoría y  otros  dos  de 2ª categoría (2021 y 2022).

lunes, 10 de abril de 2023

Bizkaia Torneo Opena Zierbenan


SARRERA DOAN

 ENTRADA  GRATUITA     

Ya se han  disputado en la  semana anterior  las  dos primeras  jornadas  de este  torneo,  en  Armintza,  con los  siguientes  resultados:


6/4/23, Armintza
Maldonado-Alkorta 0
Madariaga-Urrutia 3
Gaubeka-Gordon 3
Fusto-Del Río 2

8/4/23,Armintza
Necol-Trannoy 3
Fusto-Del Río 2
Gaubeka-Gordon 3
Madariaga-Urrutia 1
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