domingo, 12 de julio de 2026

Flashes de un partido en ISPASTER

 

Inoiz ez naiz ISPASTERen egon, orain badakit 700 biztanle baino gehiago dituela, Lea-Artibai eskualdekoa dela eta Lekeitio eta Eatik gertu dagoela. Ikusi nahi nuen partida Ispasterren jokatzen zela jakin nuenean, pentsatu nuen: "joder, ez zegoen frontoi bat urrutirago jokatzeko", baina orain pozten naiz, partida honengatik ez balitz, ez nintzatekeelako inoiz Ispasterrera joango, hil egingo nintzatekeen bisitatu gabe, ziur. Eta orain berriz ezagutu nahi dut ondo eta ibilbide batzuk egin inguru honetan.

Nunca había estado en ISPASTER, que ahora sé que  que tiene poco más de 700 habitantes, pertenece a la comarca de Lea-Artibai y   está cerca de Lekeitio y Ea. Cuando  supe que  el partido que quería ver  se jugaba en Ispaster, pensé: "joder, no había un frontón más lejos para jugar", pero ahora me alegro, porque, si no fuese por este partido, nunca habría ido a Ispaster, me habría muerto sin visitarlo, seguro. Y ahora quiero volver a conocerlo bien y a hacer algunas rutas por la zona.

Frontoia ederra dago. 36 metrotakoa, harrizko frontisa, non pilotak soinu ederra duen, ezkerreko pareta eta errebotea urdinak, harmaila, argi asko, erdikoa... baina kontrakantxa oso estua du.

El frontón  está guapo. 36 m, frontis de piedra, en el que la pelota tiene un sonido precioso, pared izquierda y rebote de color azul, graderío, mucha luz, céntrico... por ponerle un pero,  diré que tiene muy  estrecha la contracancha.

GALIPAko bi pilotarik jokatzen zuten, Roman Maldonadok eta Ibai Perezek. Horregatik joan nahi nuen haiek ikustera, eta Amaiak eraman ninduen, eta Bego Campori esan genion joango ginela. Palazale ona denez, asko ulertzeaz gain, gurekin etorri zen.

Jugaban dos pelotaris de GALIPA, que ayer eran rivales, Román Maldonado e Ibai Perez. Por eso quería  ir a verles, y Amaia me llevó y le dijimos a Bego Campo que íbamos a ir, así que, como buena aficionada a la pala, aparte de entendida, nos acompañó.

Cantarino eta Ferrero, urrian Argentinara joango dira mundiala ikustera. Inbidia ematen didate, baina ez noa Argentinara, ezta erotuta ere. Beldur naiz hegazkinean hainbeste orduz.

Mirad a quiénes nos encontramos allí. Cantarino y Ferrero, que  se van a ir a Argentina en octubre a ver el mundial. Me dan envidia, pero no voy hasta Argentina ni loco. Me cago de miedo en el avión tantas horas.

Ez dakit 60 lagun elkartuko ginatekeen partidua ikusteko. Gutxi, oso gutxi iruditu zitzaidan. Hori da dagoena... Pala Jainkoaren eskutik utzita dago eta horrela doa, maldan behera eta balaztarik gabe. Zer pena! Kalean, frontoiaren ondoan, festa ederra zegoen, kalimotxoa eta Cia, baina inork ez zuen 10 € ordaindu nahi partida ikustearren. Nik 30 € ordaindu nituen, gustora, nire lagunak gonbidatu nituen, zer gutxiago, haiengatik ez bazen ez nintzen Ispasterrera joango!

No sé si  nos juntaríamos 60 personas para ver el partido. Poco, muy poco me pareció. Es lo que hay... La pala está dejada de la mano de Dios y así va,  cuesta  abajo y sin frenos. ¡Qué pena! En la calle,  junto al frontón, había buena fiesta, kalimotxo y Cía, pero  nadie quiso pagar 10 € por ver el partido. Yo pagué 30 €, ¡hombre,  invité a mis acompañantes, qué menos, si no es por ellas no  habría ido!
Mateo Billorou, Asier Del Río y Sergio Maldonado 
me acompañan en la foto.

A ver... entre los familiares y amigos de Román Maldonado (no menos de 8), Cantarino y Ferrero, los tres de Zierbena, más Cris e Ibai por parte de Ibai Perez, ya éramos, como mínimo, 1/4 del público asistente.

Con Naia Zugaza

El partido estuvo bastante bien y se resolvió en el tercer joko, después de haber estado muy igualado siempre.

Alejandro MURCIA---IBAI PEREZ       14-15-07
Román MALDONADO--Oier ALKORTA 15-14-10

Los dos de GALIPA fueron los mejores. Llevaron el peso de sus parejas, Maldonado atacando a todo lo que podía e Ibai Perez defendiendo como solamente él es capaz de hacer.

Por momentos era un mano a mano eentre ambos.

Murcia estuvo  bien en el ancho, sacando pelotas muy complicadas. Rindió  a su nivel, no desentonó. Y Alkorta, lo mismo. Hay que tener en cuenta que  estaban  en cancha con Román Maldonado e Ibai Perez, entonces, es normal que ellos  estén por debajo, es otro nivel, pero no ellos,  casi, casi, cualquiera. Román jugó una barbaridad, qué potencia, que  actitud, qué ganas... Yo creo que fue el MVP del partido.
Murcia sustituyó a Zubiri, que sigue lesionado.

Me di una vuelta por las instalaciones e hice algunas fotografías.

Entiendo que será Aritz Erkiaga
uno de los mejores cesta puntistas de la historia.

Y también  por los alrederores del frontón...




















viernes, 10 de julio de 2026

El Libro del Maloka

El Torneo Maloka se merece un libro que cuente su historia. Tengo cientos de hojas escritas, centenares de publicaciones en el blog, miles de fotografías, anécdotas, cosas que  no sé si se pueden contar, pero que habría que contar, todos los resultados, todos los partidos, todos los jugadores...

Si no lo escribo yo para que quede escrito y se recuerde, todo se perderá cuando yo muera. No dejaré que caiga en el olvido. Yo quiero que se recuerde, para  gloria de los campeones; para orgullo de quienes han formado parte de él, escribiendo una pagina o unos renglones de su historia; para  emoción de quienes lo sentían y vivían cada tarde; y para descrédito de quienes no supieron o/y no quisieron estar a la altura.

Tendría que minimizar mi dedicación al club GALIPA para tener tiempo para escribir  El libro del Maloka. En Galipa tengo bastante más pasado que futuro, a pesar de los éxitos deportivos. Los motivos  que me han llevado a no organizar  el Maloka-2026, me pueden llevar a abandonar mi club. Perfectamente. De hecho, da la sensación de que mi subconsciente ya ha entrado en esa fase. 

Me puedo imaginar a El Cadenas y a Txarly leyendo mi Libro del Maloka. Contaría como les presentaba por las tardes, cuando llegaba  al frontón a  encargarse del marcador. Sé que se les pondría la piel de gallina y hasta les brotaría  alguna lágrima de sus cansados ojos, y adjuntaría sus fotos con los pelotaris míticos del Maloka

MATEO BILLOROU, visita el CAMPUS Pala GALIPA


Mateo Billorou, argentino,   que  fue campeón del mundo  de paleta cuero, nos ha visitado  hoy y ha jugado con los txikis, además de darse un chapuzón en la playa, que le han hecho  correr y  sudar.
Errespetua da lehen garaipena.
El respeto es la primera victoria.

Ez da garrantzitsuena nork irabazten duen, 
jolasean ikasten duguna baizik.
No importa quién gana, sino todo lo que aprendemos jugando.


Egin ahalegina gaur, bihar harro egoteko.
Esfuérzate hoy para sentirte orgulloso mañana.

Lagun on bat txapeldun handi bat baino baliotsuagoa da.
Un buen compañero vale más que un gran campeón.


Entrenamendu bakoitza hobetzeko aukera bat da.
Cada entrenamiento es una oportunidad para mejorar.

Benetako txapeldunak besteak hazten laguntzen ditu.
El verdadero campeón ayuda a los demás a crecer.

Jolastu ilusioz, ikasi apaltasunez eta irabazi errespetuz.
Juega con ilusión, aprende con humildad y gana con respeto.

MALOKA maite dut


Quería escribir una canción, pero ya la escribió Robe Iniesta hace tiempo... los versos le salían del alma y quedarán para la historia, serán eternos, sobrevirán al devenir de los años y al paso del tiempo, porque Dulce introducción al caos será inmortal, y lo será por su profunda belleza y porque la escribió el dios de una re-legión.

Una racha de viento nos visitó y al árbol ni una rama se le agitó.
Un otoño el demonio se presentó. Fue cuando el arbolito se deshojó.
Una racha de viento nos visitó, pero nuestra veleta ni se inmutó.

Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas.
Se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas.
Agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor.
Me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor.

ROMPIENDO LAS CADENAS

Durante demasiado tiempo cargué con un peso que casi nadie vio, aunque las gradas del frontón se llenaban de gente cada tarde.

Sonreía para que quienes me querían de verdad no sufrieran por mí, no es tan difícil esconder tus propias heridas. Yo lo aprendí de mi ama Teresa. Entregué mi tiempo, mis ilusiones y sueños, mis días y mis noches... Les engañaba haciéndoles pensar que todo era sencillo: el infernal calendario a la carta, las presentaciones de pelotaris estrellas, las promesas incumplidas, las fotografías nunca hechas antes, los inventados reportajes de los partidos, que para los incondicionales del torneo, los Haixederzaleak, eran como engancharse a una serie de éxito en Netflix

Demasiado tiempo sintiendo que lo daba todo y que apenas recibía nada, aunque el cariño de muchas personas anónimas, que nunca me faltó, es el mayor trofeo que podía haber ganado. Ser querido por Txarly, El Cadenas, Goiko, Mikel Goñi, Jose Perez, Del Horno, Kepa Urien, Agirresarobe, Los locos de Isaba, Ager Urrutia y los mugiarrak, Mamarigakoak, los palistas de élite, las palistas de verdad... eso reconforta.

Encadenado bajo el sol llegas a desear desfallecer para  encontrar la sombra. Nadie escucha el ruido que hacen las cadenas cuando se llevan por dentro. Animaba a los derrotados y yo me sentía atrapado en el barro. Felicitaba a los vencedores y yo me sentía humillado. Hice que se sintieran pelotaris quienes nunca lo fueron y les reservé un asiento en el gran escaparate del Roland Garros de la pala con pelota de tenis, como un día lo bautizó  Igor Tajada.

Nadie me apoyó como Amaia, siempre. Nadie me valoró como Yoli- Maloka, incondicional. Nadie me abrazó como Ricar Llamosas, mi Robe particular mientras estuvo. Ojalá que me le encuentre cuando yo muera.

Por querer dar, perdí. Cada renuncia dejaba una cicatriz. Cada decepción añadía un nuevo eslabón. Y, aun así, seguía caminando, convencido de que el sacrificio tendría recompensa para la pala en Zierbena

Lo hice desde el amor a Zierbena, a La Arena, al frontón, a la pala... desde la lealtad a un deporte vasco, desde la dignidad de los olvidados, desde la esperanza... aunque muchas veces regresara a casa con el corazón vacío, sintiéndome incomprendido entre tanta entrega, porque quien sostiene a los demás también acaba necesitando que alguien le sostenga.

Hubo días en los que las piedras del camino no me servían para  construir mi castillo, nada se construye sobre el olvido de uno mismo.

Por eso me detengo. Miro hacia atrás sin odio, y con nostalgia. Agradezco todo lo vivido, incluso el dolor, porque él me enseñó el valor de mi propia libertad. Las cadenas ya no forman parte de mí. El Maloka no me encadenó. El Maloka me hizo libre. Fui prisionero de decisiones injustas y jueces infames. La falta de ayuda de quien era el primero que tendría que haber valorado como se merecía el torneo ahí queda, como la herida más profunda, como la cicatriz más grande. No tuve suerte. Yo no pido, pero sí necesitaba. Si quien puede ayudar no ayuda... la esperanza se oxida, hay que darse la vuelta e ir en busca de nuevos horizontes.

Las cadenas las rompo con mucha pena, pero con la misma fuerza y convicción con la que un día decidí cargar con ellas. No para olvidar quién fui, sino para recordar quién quiero ser. Yo también prefiero morir de pie que vivir arrodillado. Mis ídolos están ausente o alejados, o quizás de vacaciones, y mis dioses están ya todos muertos. ¿Para qué seguir aquí?

     Itsaslur     

Maloka sigue en mi corazón, en mi pensamiento, me sigue vistiendo cada día con sus camisetas. Lo traje al mundo en 2012 por deseo de Yoli, la mejor, la única, la diferente, infravalorada y  exigida. La pérdida  del torneo que  vimos  en 2025 no es nada  si comparamos con la pérdida,  que sentiremos cuando Yoli se vaya, esa cicatriz nunca  cicatrizará en La Arena. No nos damos cuenta de lo que tenemos, porque, seguramente, ni nos lo merecemos.

Vacío. Quedará el vacío. Y el recuerdo, aunque sea en la memoria de unos pocos.

    Arenal muskiztarra en La Arena, con El Peeñon y Montaño al fondo    

Desde el suelo escalé hasta lo más alto. En cada escalón estuve a punto de  caer. Eché de menos la mano que me ayudara a subir y me sobró quien desde arriba me tiraba escombro mientras escalaba.

Siempre me sentí un hombre de pueblo y un pueblo nunca deja de soñar; quienes a veces dejan de hacerlo son quienes tienen la responsabilidad de representarlo, por comodidad, por dejadez, por abandono, por mediocridad, por estupidez, por desprecio, por egoísmo, por torpeza, por necedad, por estrechez de miras... por no saber escuchar el latido de su gente. Hay decisiones que no frenan proyectos; frenan la esperanza de quienes llevan años construyéndolos. 

No duele la falta de reconocimiento. Entristece comprobar que quienes deberían proteger el patrimonio humano de un pueblo no alcanzan a comprender su valor. Duele que habiendo recursos, se los den a otros y te los nieguen a ti, porque piensan que tú no eres uno de los suyos.

La historia demuestra que las mejores iniciativas nacen de la pasión de las personas, no de los despachos. No hay mayor pobreza-torpeza que la de quienes, teniendo la oportunidad de impulsar el talento de su gente, eligen mirar hacia otro lado. Eligen apartarte. Esperan tu rendición. Yo no me rendiré nunca, las remontadas son las victorias que más se recuerdan. 

Las instituciones pasan; la pasión de un pueblo permanece. Ignorarla es perder una oportunidad que quizá no vuelva.
     El Cargadero (Itsaslur)     

Las piedras hablan de derrota; el hombre, de resistencia.

Mientras los muros, construidos para desafiar al tiempo, se resquebrajan y ceden al paso de los años, el ser humano, hecho de carne y sentimientos, sigue levantándose una y otra vez.

La piedra presume de fortaleza, pero termina vencida por el viento, la lluvia y el olvido. El corazón, en cambio, aunque conozca el dolor, la decepción y las cicatrices, conserva la capacidad de seguir creyendo, luchando y defendiendo su bandera.

Esta vieja construcción se derrumba porque el tiempo desgasta la materia; el hombre permanece en pie porque la esperanza reconstruye el alma.

Hay ruinas que fueron gigantes y hoy apenas sostienen una ventana abierta al horizonte. También hay personas que han soportado tempestades mucho más violentas y, aun así, siguen siendo el refugio de quienes las rodean. La verdadera fortaleza no está en la dureza de la piedra, sino en la capacidad de un ser humano para soportar los golpes de la vida sin perder su esencia.

   Cala Los Juncos     


jueves, 9 de julio de 2026

Pablo FUSTO muestra su apoyo al CAMPUS Pala GALIPA

Gaur, uztailak 8, asteazkena, CAMPUSAk Zierbenako kiroldegiko instalazioetan egin dugun lehen eguna izan da. Bertan larruzko paletarekin ere praktikatu dute eta ohore eta pribilegio bat izan dugu: Pablo FUSTOren bisitaldia, "historiako palistarik onena", Román Maldonadoren hitzetan.
Además, el campeonísimo argentino ha traído una camiseta de regalo, que  se la ha llevado Oier Larrabide Angulo, alumno de ZIERBENA PILOTA ESKOLA y que participa en el  Campus.  Zorionak, Oier! Eskerrik asko, Pablo!

Begiraleek prestatzen dituzten eta elkar ezagutzeko eta taldea batzeko balio duten jolas dibertigarrien ondoren, hamaiketakoaren ordua iritsi da, aire zabalean, kiroldegiaren eta kultur etxearen artean dagoen parke txikian.


Y para finalizar, pala... pero antes, las explicaciones...

Los monitores me comentan que el comportamiento y la actitud del grupo está siendo... EXCELENTE.






martes, 7 de julio de 2026

MALOKA, bihotzean!

Mis veranos giraban en torno al Torneo Maloka  desde hace unos cuantos años. Y aunque el Torneo no fue en sus inicios tan grande como lo ha sido  en los años posteriores a la pandemia, pues, me dedicaba a ello todo julio, 24 h  al día; y ponerlo en marcha y recoger y cerrar todo cuando acababa, también me robaba días de junio y agosto. Este verano de 2026 es muy diferente para mí. 

Antes solamente tenía el Maloka y ahora no tengo el torneo, pero tengo muchas cosas más. Organizar el campeonato me gustaba, era un reto para mí, cada año intentaba  ponérmelo más difícil, era mi motivación extra para  domesticar al monstruo y no rendirme.

Nunca me ha merecido la pena organizar los Maloka, y yo era consciente de ello, porque el esfuerzo, el estrés y la ansiedad que me generaba, eran complicadas de gestionar; pero, por otra parte, estaba tan convencido de que el Maloka ofrecía mucho a mi pueblo, a la gente, a los pelotaris, al público, a los colaboradores, etc... que me decía... "bueno, venga,  si te lo puedes permitir y te va  a  salir bien y vas a hacer disfrutar a muchísima gente". Zierbena, Galipa y la pala son tres de mis amores y siempre he pensado que el Maloka era superimportante para los tres.

¿Tenía razones para hacer este año el MALOKA? Sí, claro. Tenía unas cuantas: el incondicional apoyo de Maloka (Yoli), la satisfacción de ver jugando en el Maloka, en mi pueblo, a tantísimos pelotaris, hombres y mujeres, de tantos lugares diferentes, de tantísimo nivel deportivo...; la sensación de organizar un torneo muy grande y ser capaz de gestionarlo con escasa mano de obra y multiplicidad de tareas (publicidad, reportajes, calendario, micrófono, camisetas, horarios, fotografía, logística, premios...), que el Maloka no eran  dos semanas, descansando fines de semana, tres partidos al día... no, el Maloka eran treinta y tantos días  seguidos, sin descansar uno solo, y  con 5 y 6 y hasta más partidos al día.
A los jugadores que venían al Maloka siempre les pondría un 10 en colaboración, porque es verdad que los hay que tienen muy poquita disponibilidad, pero eso, con  entusiasmo, trabajo y buena voluntad se solucionaba siempre. Nadie se quedaba sin jugar por sus vacacionees o por otros compromisos.  Está claro que con 200 pelotaris participantes, era  camplicado, pero no tengo quejas de los pelotaris, siempre he abrazado su presencia en el Maloka.

Ayuda en el frontón también tenía. El año pasado hice de juez en todos los partidos del torneo, pero porque quise que así fuera, era un reto que quería imponerme; pero simpre ha habido jueces colaboradores; y siempre alguien echaba una mano a recoger las gradas, lo que no era una obligación, pero eso queda dentro del compromiso o la responsabilidad individual. Concienciar con el ejemplo nunca debería ser criticable. Siempre había  colaboración para  recoger las pancartas, las mesas, las sillas, las carpas, las papeleras, el marcador, las vallas, la música... mucha o poca, no sé, suficiente aunque  pudiera parecer escasa. 

Aumentar la supercolección de fotografías de los Torneos Maloka,  seguir escribiendo reportajes de las jornadas diarias... eso es bonito, ahí queda, para el recuerdo... los dos millones y pico de visitas de HAIXEDER le deben mucho al Maloka. Y hoy en estos días de julio, se superan con amplitud las mil visitas diarias en el blog. Eso es muy reconfortante para un hombre de pueblo como yo. HAIXEDER  es mi casa y ¿a quién le llaman  más de mil veces al día a la puerta de su casa?

Contaba con la comprensión y ayuda de Amaia,  de Bego Campo, de Goiko, de Gurene, de los pelotaris txikis, de Gonzalo Soto, de Tellitu y su  cuadrilla pelotazale, de Txarly y El Cadenas, de Silvia, Garazi, Jabitxa, Maldonado anaiak...que siempre suman en la silla de juez lateral... de mucha gente...

Y llamadas y mensajes interesándose en jugar  he tenido más que nunca, de verdad, más que nunca, podía haber habido un Maloka de escándalo.
Por tanto, razones para haber organizado el Maloka en 2026 tenía unas cuantas. Pero... NO; y que cada cual saque las conclusiones que quiera, especule o piense... yo siento los motivos.

Lo único que quiero decir hoy es que  durante todo el año he estado pensando en el Maloka, en cómo lo iba a montar este año, ilusionado, convencido de que lo iba a hacer... en los dos últimos meses esa sensación fue cambiando, pero hasta últimos de junio, e incluso en los primeros días de julio, no descartaba organizar el Maloka, si...  No se ha dado. ¿Yo he perdido? Hay quien lo piensa. Seguro que habré perdido algo... Pero interiormente pienso que pierde Zierbena, la pala, La Arena, etc. 

Yo gano otras muchas oportunidades a las que el Maloka me obligaba a renunciar, muchas...

Puedo pasear por Itsalur  y que Amaia imite al viento norte  o contemple al mítico Punta Lucero.


Jugar con la IA y transformar fotografías reales a estilo de dibujos animados o darles retoquees artísticos.

Puedo ir a pasar el día  a la playa y visitar lugares semi inaccesibles como la Cala Erillo. O dar una vuelta hasta Lastrón, que tantos recuerdos guardo de él (algas, txapapote del Prestige, lapas, magurios y pulpos, covachones, la isla, la piscina, el sol, el caminillo, las lastras, personas que conocí allí...)


Me levanto cuando me apetece; desayuno sin prisa, riego las plantas de mi huerta al atardecer; juego a pala, como hice ayer y volveré a hacer mañana, con Gurene y Lore; me tomo un  refresco sin prisa en Waitaki, como ayer con Amaia y Bego; veo la etapa del Tour de France (siempre me ha gustado  el tour, por eso le puse  nombres de Tour a las categorías del Maloka, pero casi nunca podía ver los finales de etapa), estoy viendo los partidos del Mundial de Fútbol... y duermo, quee no estoy hasta  las dos o tres de la mañana haciendo el reportaje diario de los partidos.
¿Ganar o perder? No sé. Todo es opinable y relativo.  Con Maloka o sin Maloka, todo es muy diferente para mí.

Agradezco las muestras de apoyo, las personales, las llamadas telefónicas, los mensajes de wasap... Eskerrik asko, bihotzez!

Para mí,  el Maloka ha sido un HITO, como éste que nos encontramos en Los Jorrios. Y como en los montes, el HITO queda, aunque tú te vas.

Un hito es un acontecimiento o suceso muy importante que marca un punto de referencia clave. El término también se utiliza para referirse a postes o señales de piedra que indican direcciones, delimitan terrenos o marcan distancias en los caminos.

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