domingo, 31 de enero de 2021

GALIPA 2020/2024

El club GALIPA  de  ZIERBENA ha  renovado y  ampliado recientemente su junta  directiva. Podríamos afirmar  que  se trata  de una reestructuración  de calado, donde  se garantiza la  continuidad del proyecto  deportivo, económico-administrativo y  social del  club, con la  continuidad de tres  de  sus pilares en  la  anterior junta: el presidente, Joxemari Alonso; el  responsable  deportivo, Rober Areizaga; y la tesorera,  Amaia Rodríguez. Pero, al mismo  tiempo, se abre un  abanico  de  responsabilidades nuevas para las que se ha  querido  contar con  varios  de los pelotaris  del  club.

La nueva junta,  que tomó posesión de  su  cargo el 22 de  diciembre, tiene por delante cuatro ilusionantes años para  seguir haciendo  del  club  de  Zierbena un  referente de la pelota en  Bizkaia. Y  es que  si  Galipa  ya era o ha  sido durante la última  década el  más claro  referente de la paleta goma masculina bizkaina, además  de pretender seguir manteniendo  esta modalidad  en lo más alto dentro  del  club, Galipa  tiene  desde hace  ya algo más de dos  años una  potentísima  sección  de  frontenis y ha  crecido exponencialmente  en  las exigentes modalidades  de paleta  cuero y  pala  corta, modalidades  en  las  que  el  club  se  empieza  a  codear  con los  grandes e históricos  clubes  bizkainos,  como lo  son  Lagun Artea, Kurene,  Armintza, etc. Así mismo,   no  sin  pocas  dificultades,  el  club  de Zierbena, lucha por  potenciar  su  exigua sección  de paleta  goma  femenina,  en la  que  lleva  ya  varias  temporadas  con una  sola pareja  en  competición,  en  1ª categoría, eso  sí.


2020 / 2024 GALIPA ZUZENDARITZA BATZORDEA

JUNTA DIRECTIVA GALIPA 2020 / 2024


PRESIDENTEA / PRESIDENTE

Joxemari Alonso


KIROL-ARDURADUNA
COORDINADOR DEPORTIVO

Rober Areizaga

 


IDAZKARIA / SECRETARIO

Juan Beldarrain



DIRUZAINA / TESORERA

Amaia Rodríguez


PRESIDENTE-ORDEA
VICEPRESIDENTE

TRINKETE ARDURADUNA
RESPONSABLE TRINKETE

Arkaitz Martínez



GIZONEZKOEN PALETA GOMA  ARDURADUNA

RESPONSABLE PALETA  GOMA MASCULINA

Ander Seoane


FRONTENIS ARDURADUNAK / RESPONSABLES FRONTENIS

Ibai Txurruka                Tito Lara                     Adrian Ruiz



PALETA LARRUZ ETA PALA MOTZA ARDURADUNAK

RESPONSABLES 
 PALETA  CUERO Y PALA CORTA

Mikel Iraurgi      Iñaki Leonardo


EMAKUMEZKOEN PALETA  GOMA  ARDURADUNA

RESPONSABLE PALETA GOMA FEMENINA

Félix Miranda



    


BATZORDE AHOLKU-EMAILEAK / ASESORES JUNTA DIRECTIVA

Jon Serrano                             Ibon  Ayesta                              Ekaitz Alkorta

Munstro Arrosa

Munstro arrosa  Olga  de  Dios idazlearen lana da, 2013an argitaraturik Apila Ediciones argitaletxearen  eskutik. Liburuaren ilustrazioak egiteko, Olga  de Diosek tresna digitalak erabili zituen arkatz, errotuladore zein paper gaineko akuarelaren teknika tradizionalak antzeratuz.

Aniztasuna gure jendartea aberasten duen elementu gisa azaldua.

Munstro arrosa askatasun oihua.

Ipuin hau noizbait munstro arrosa sentitu diren lagun guztiei eskainia da.

Jaio aurretik, dagoeneko besteak ez bezalakoa zen.

Arrosa zen eta besteak zuriak ziren.
Munstro Arrosa handia zen eta besteak txikiak ziren.
Edozein huskeria zela-eta egiten zuen irribarrea, baina besteei mokoak  galarazten zien aurpegia alaitzea.
Bizi ziren lekuan dena zen zuri kolorekoa.
Zerua hodei handi batek estaltzen zuen.
Zuhaitzak, etxeak,  baita lurra bera ere, zuriak ziren.

Ezkutaketan jolasten zirenean Munstro Arrosak beti galtzen zuen.
...eta  zuhaitzetara igotzean Munstro Arrosa  erori egiten zen.
Gaua iristean, denak etxera joaten ziren lo  egitera.
Baina Munstro Arrosa bere etxean  ez  denez sartzen, hura besarkatuz hartzen zuen lo.
Eta beste leku batzuk aurkitzearekin egiten zuen amets.

Harik eta, egun batez, beste leku bat bilatzera ausartu zen arte.
Munstro Arrosak bidaiatzeari ekin zion.
Utzi zituen hodei zuri handia,
zuhaitz zuriak, 
etxe zuriak,
eta beste guztiak.
Munstro Arrosak mendiak zeharkatu zituen bizikletaz. Itsasoa gurutzatu zuen paperezko ontzi batean, eta, bestaldera heldu zenean, burua jarri zuen, kapela gisa. Basamortu bat igaro zuen, non ohitura zen  egunez lo  egitea eta, gauez, berriz,  abestea.
Eta joan ziren  egun  asko, egun asko... Eguzkia ikus zitekeen leku batera iritsi zen  arte. Batzuetan  euria egiten zuen. eta bestetzuetan...

ORTZADARRA agertzen zen!
Leku hartan  ezagutu zuen jende berria benetan zen  berezia:
PILOTA PIZTIA, oinez egin beharrean, biraka zebilen lurrean.
TXORI HORIA,  gai zen  hegaldatzeko eta kantatzeko.
HIRU BEGIKO IGELA, jauzi  egiten  zuenero, begiztatzen zuen bazter oro.
MUNSTRO URDINA,  bereak beso luzean  baitziren, besarkadarik onenak ematen zituen.
Egun osoa  egoten ziren barrez eta jolasean
Eta gauez lo  egiten  zuten beren etxeetan.
Munstro Arrosak leku honetan geratu  zen bizitzen,  eta irribarre egiteari ez zion sekula utzi.


OLGA DE DIOS

https://olgadedios.es/libros/   Esteka honetan Olga de  Dio,s Munstro Arrosa liburuaren  idazle eta  ilustratzailearen lana,  ezagutuko  duzu.

Eta beste  esteka honetan, bere biografia topatuko duzu:

Arturo y Clementina

 

Clementina no es feliz, pese a tener una gran casa con muchas cosas. No puede realizarse como persona, pues la oprime su marido, que no le deja hacer nada y la tiene encerrada en casa. Pero Clementina no piensa seguir así mucho más tiempo. También válido para la prevención de la violencia de género.


          ARTURO Y CLEMENTINA             
NARRADOR.- Un hermoso día de primavera Arturo y Clementina, dos jóvenes y hermosas tortugas rubias se conocieron al borde de un estanque y aquella misma tarde descubrieron que estaban enamorados. Clementina, alegre y despreocupada, hacía muchos proyectos para su vida futura mientras paseaban los dos a orillas del estanque y pescaban alguna cosilla para la cena. 
CLEMENTINA.- Ya verás qué felices seremos. Viajaremos y descubriremos otros lagos y otras tortugas diferentes, y encontraremos otra clase de peces y otras plantas y flores en la orilla... ¡Será una vida estupenda! Iremos incluso al extranjero. ¿Sabes una cosa? Siempre he querido visitar Venecia... 

ARTURO.- (Sonriendo vagamente). Sí. 

NARRADOR.-Pero los días transcurrían iguales al borde del estanque. Arturo había decidido pescar él solo para los dos y así Clementina podría descansar. Llegaba a la hora de comer con renacuajos y caracoles. 

ARTURO.- ¿Cómo estás, cariño? ¿Lo has pasado bien? 

CLEMENTINA.-(Suspirando) ¡Me he aburrido mucho! ¡Todo el día sola esperándote! 

ARTURO.- (Gritando indignado) ¡ABURRIDO! ¿Dices que te has aburrido? Busca algo que hacer. El mundo está lleno de ocupaciones interesantes. ¡Sólo se aburren los tontos! 

NARRADOR.- A Clementina le daba mucha vergüenza ser tonta, y hubiera querido no aburrirse tanto, pero no podía evitarlo. Un día, cuando volvió Arturo...  

CLEMENTINA.- Me gustaría tener una flauta. Aprendería a tocarla, inventaría canciones, y eso me entretendría. 
ARTURO.- ¿TÚ? ¿Tocar la flauta tú? ¡Si ni siquiera distingues las notas! Eres incapaz de aprender. No tienes oído. 

NARRADOR.- Aquella misma noche, Arturo compareció con un hermoso tocadiscos y lo ató bien a la casa de Clementina. 

ARTURO.- Así no lo perderás. ¡Eres tan distraída...! 

CLEMENTINA.- Gracias. 

NARRADOR.- Pero aquella noche, antes de dormirse, estuvo pensando por qué tenía que llevar a cuestas aquel tocadiscos tan pesado en lugar de una flauta ligera, y si era verdad que no hubiera llegado a aprender las notas y que era distraída. Pero después, avergonzada, decidió que tenía que ser así, puesto que Arturo, tan inteligente, lo decía. Suspiró resignada y se durmió. Durante unos días, Clementina escuchó el tocadiscos. Después se cansó. Era, de todos modos, un objeto bonito y se entretuvo limpiándolo y sacándole brillo; pero al poco tiempo volvió a aburrirse. Un atardecer, mientras contemplaban las estrellas a orillas del estanque silencioso... 
CLEMENTINA.- Sabes, Arturo, algunas veces veo unas flores tan bonitas, de colores tan extraños, que me dan ganas de llorar... Me gustaría tener una caja de acuarelas y poder pintarlas. 
ARTURO.- (Riéndose) ¡Vaya idea ridícula! ¿Es que te crees una artista? ¡Qué bobada! 

CLEMENTINA.- (Aparte) Vaya, ya he vuelto a decir una tontería. Tendré que andar con mucho cuidado o Arturo va a cansarse de tener una mujer tan estúpida... 

NARRADOR.- Y se esforzó en hablar lo menos posible. Arturo se dio cuenta en seguida. 

ARTURO.- (Aparte) Tengo una compañera aburrida de veras. No habla nunca y, cuando habla, no dice más que disparates. 

NARRADOR.- Pero debía sentirse un poco culpable y, a los pocos días, se presentó con un paquetón. 

ARTURO.- Mira, he encontrado a un amigo mío pintor y le he comprado un cuadro para ti. Estarás contenta, ¿no? Decías que el arte te interesa. Pues ahí lo tienes. Átatelo bien porque, con lo distraída que tú eres, ya veo que acabarás por perderlo. 
NARRADOR.- La carga de Clementina aumentaba poco a poco. Un día se añadió un florero de Murano. 

ARTURO.-¿No decías que te gustaba Venecia? Tuyo es. Átalo bien para que no se te caiga. ¡Eres tan descuidada! 

NARRADOR.- Otro día llegó una colección de pipas austriacas dentro de una vitrina. Después una enciclopedia... 

CLEMENTINA.- (Suspirando) Si por lo menos supiera leer... 

NARRADOR.- Llegó un momento en que fue necesario añadir un segundo piso. Con la casa de dos pisos a sus espaldas, ya no podía ni moverse. Arturo le llevaba la comida y esto le hacía sentirse importante. 

ARTURO.- ¿Qué harías tú sin mi? 

CLEMENTINA.- (Suspirando) Claro. ¿Qué haría yo sin ti? 

NARRADOR.- Poco a poco la casa de dos pisos quedó también completamente llena. Pero ya casi tenían la solución: tres pisos más se añadieron ahora a la casa de Clementina que hacía ya mucho tiempo que se había convertido en un rascacielos. Una mañana de primavera decidió que aquella vida no podía seguir más tiempo. Salió sigilosamente de la casa y se dio un paseo: fue muy hermoso, pero muy corto. Arturo volvía a casa para el almuerzo y debía encontrarla esperándole. Como siempre. Pero, poco a poco el paseíto se convirtió enana costumbre y Clementina se sentía cada vez más satisfecha de su nueva vida. Arturo no sabía nada, pero sospechaba que ocurría algo. 

ARTURO.- ¿De qué demonios te ríes? Pareces tonta. 
NARRADOR.- Pero Clementina esta vez no se preocupó en absoluto. Ahora salía de casa en cuanto Arturo volvía la espalda y él la encontraba cada vez más extraña, y encontraba la casa cada vez más desordenada. Pero Clementina empezaba a ser verdaderamente feliz y las regañinas de Arturo ya no le importaban. Y un día Arturo encontró la casa vacía. Se enfadó muchísimo y no entendió nada. Años más tarde seguía contándoles lo mismo a sus amigos. 

ARTURO.- Realmente era una ingrata la tal Clementina. No le faltaba de nada. ¡Veinticinco pisos tenía su casa, y todos llenos de tesoros! 

NARRADOR.-Las tortugas viven muchísimos años y es posible que Clementina siga viajando feliz por el mundo. Es posible que toque la flauta y haga hermosas acuarelas de plantas y flores. Si encuentras una tortuga sin casa, intenta llamarla: ¡Clementina! ¡Clementina! Y si te contesta, seguro que es ella. 

RESUMEN:

Cuando Arturo y Clementina se conocieron se enamoraron de inmediato y decidieron casarse. Clementina tenía muchos sueños y gran parte de estos quiso entonces realizarlos junto a Arturo, en especial viajar y conocer el mundo…. Ahhh, soñaba con Venecia. Pero Arturo, quien en un principio solo le entregaba un disimulado "sí" en una sonrisa, una vez casados decidió que no era necesario que Clementina viajara a ningún lado, que con que se quedara en casa bastaba, que él saldría y la abastecería de todo lo que necesitara.

Pero pasaron los días y algo no le cuadraba a Clementina en su nueva vida. Ella no quería quedarse en casa todo el día esperando a que llegara Arturo, ella quería estar con Arturo y compartir con él. Ahora, si eso no se podía, al menos pensaba en usar su día en algún pasatiempo que le enriqueciera la vida como pintar o tocar la flauta. Pero Arturo no creía que ella fuera capaz de esas cosas, la encontraba tonta, aburrida y muy despistada. Pero la quería, por eso le traía todos los días un regalo distinto: un gramófono para que oyera música, un cuadro para que viera una pintura, un jarrón de Murano para que imaginara que viajaba por Venecia y todo esto lo iba atando con mucho cuidado al caparazón de Clementina.

La pobre Clementina veía crecer una torre de los objetos más diversos y curiosos sobre su espalda, pero nada de esto la hacía feliz y el peso se le hacía cada día más insoportable. Hasta que llegó el día que decidió salirse del caparazón y caminar así, liviana y sin equipaje, recobrando de esta manera un poco de alegría y de su propia vida. Arturo no comprendía y miraba con sospecha el nuevo ánimo de su esposa. Muy pronto llegó el día en que Arturo volvió a su casa por la tarde y no encontró a Clementina por ningún lado. La tortuga se había ido… es probable que a viajar, tocar la flauta o pintar un cuadro. Hasta el día de hoy Arturo no comprende por qué su esposa se fue de su lado y ciertamente indignado comenta: "Era realmente ingrata, aquella Clementina; no le faltaba nada: veinticinco pisos tenía su casa, repleta de tesoros".


Adela Turin nació en Italia en 1939. Historiadora del arte y escritora, en los años 60 se dedicó a analizar los sesgos sexistas en la literatura infantil. Formó parte, en Milán, del grupo Rivolta, vinculado al movimiento feminista. Con el objetivo de combatir la discriminación de género desde el ámbito de la familia patriarcal, decidió crear la colección «Dalla parte delle bambine» que, entre 1975 y 1980, publicó más de una veintena de títulos. Adela Turín y Nella Bosnia trabajaban, entonces, en La Rinascente. Años después se trasladó a París, donde -junto con Silvie Cromer- fundó la asociación «Du côté des filles», que desde 1994 investiga y denuncia los casos de sexismo en los materiales educativos, además de generar mecanismos de sensibilización dirigidos al sector editorial, instituciones y público en general. Además de leer y viajar, actualmente se dedica a escribir artículos e impartir conferencias.

Algunas de sus obras son:

* Rosa caramelo
* Arturo y Clementina
* La historia de los bonobos con gafas
* Una feliz  catástrofe

martes, 26 de enero de 2021

Neguko eskea

 





SANTA  AGEDA  AGEDA
BIHAR DA  SANTA  AGEDA
BIHAR DA SANTA  AGEDA ETA
GAUR HAREN BEZPERA GAUA.

URTERO GAURKO EGUNEZ
FESTA EDERRA DUGUNEZ
KANTARI GATOZ GURE KOPLEKIN 
OHITURARI ERANTZUNEZ.

ESATEN DUTE  HAU DENA
HERRIKO ETXE ONENA
IKUSIKO DA EGIA AL DEN
ZUEI BURUZ DIOTENA.

SANTA  AGEDA  AGEDA
BIHAR DA  SANTA  AGEDA
BIHAR DA SANTA  AGEDA ETA
GAUR HAREN BEZPERA GAUA.

IRAKASLEARI TOPE
ESKATU NAHI GENIOKE
HAMARREKORIK EZ DUGU BEHAR
ZORTZIA ONDO LEGOKE.

BAGOAZ BERRIZ APARTE
OHITURA ZAHARRA BITARTE
ESKERRIK ASKO GUZTIAGATIK
ETA HURRENGORA  ARTE.

SANTA  AGEDA  AGEDA
BIHAR DA  SANTA  AGEDA
BIHAR DA SANTA  AGEDA ETA
GAUR HAREN BEZPERA GAUA.